Ellos también cambian nuestras vidas
¡Hola a todos! Quería compartir con todos vosotros algo que me pasó hace unos meses. Es una historia muy bonita de la que todos podemos sacar algo bueno.
Tengo una perrita (que es un Yorkshire) desde que yo tenía siete años, lleva con nosotros catorce años, y la queremos como un miembro más de nuestra familia.
Una mañana que me acerqué hasta el lugar de trabajo de mi padre, me dijo que había estado escuchando unos ruidos por las hierbas pero que él no había podido acercarse para descubrir de que se trataba, así que decidida me dispuse a buscar la procedencia del ruido.
Después de unos minutos buscando por las malezas, me encontré a un pequeño gatito, asustadizo con una mirada inocente, completamente mojado y "muerto de miedo".
Reconozco que nunca he sabido apreciar completamente la figura del gato, tal vez el miedo y la desinformación han hecho que siempre me haya volcado más por los perros que por los felinos.
Pero esa mirada de aquel gatito me hizo estremecer, por lo que rápidamente cogí una caja de cartón, unas mantitas y algo de comer para ofrecerle.
Era muy conmovedor ver como en cada mirada que nos lanzaba, nos estaba agradeciendo todo lo que estábamos haciendo por él. Y el gato con nuestra atención iba mejorando, PERO... empezaron los problemas. Mis padres no querían recoger al gatito en casa, por miedo a que mi perra se sintiera rechazada o desplazada, y otro de los motivos fue por el miedo que mi madre tenía hacia los gatos desde que era pequeña.
Así que tuve obligatoriamente que dejar el gato en el lugar de trabajo de mi padre, y subir todas las tardes para visitarlo y darle cariños. Después de dos semanas estando así sube y baja, el cariño que sentía hacia el iba creciendo, y cada vez me costaba más despedirme cada tarde, por lo que me armé de valor y hable con mis padres seriamente. Pensaba que iba a tener que darles un discurso con un montón de razones por las que era bueno que nos quedaramos al gato, pero para mi sorpresa no hizo falta. Mi padre accedió a la primera y mi madre después de unos días con malas caras también accedió.
Los primeros días ya en mi casa, estaba aislado en una parte de la casa para que no se enfrentaran perro y gato, además de proporcionarle un poco de tranquilidad. Mi madre seguía con mucho miedo, no acababa de comprender muchas de las cosas que hacen los gatos, por la costumbre de los perros.
El caso es que ya no solo le ha aceptado mi madre, sino mi perrita también. Lo que al principio parecía un problema irresoluble con el día día todo se solucionó de una manera natural.
¿Qué quiero decir con esto?, que debemos dar siempre una oportunidad a aquello que en un principio negamos automáticamente, y sobre todo si hablamos de animales, no dudaría en decir que todos deberíamos dar esa oportunidad a cualquier animalito que nos encontremos. Si no queremos acogerlo en nuestra casa es comprensible, pero al menos cerciorarnos de que esa ser necesita nuestra ayuda y podemos dársela de otras maneras: Bajándole comida...etc.
Siento que se haya hecho larga la historia amigos. Aquí les dejo unas fotitos de "Gordi" los primeros días de haberle encontrado, y una foto en la actualidad. Espero que les guste y les sirva por si algún día tienen una situación parecida, se acuerden de mi experiencia. Claramente digo que MERECE LA PENA! =)
Un fuerte abrazo para todos.
Tengo una perrita (que es un Yorkshire) desde que yo tenía siete años, lleva con nosotros catorce años, y la queremos como un miembro más de nuestra familia.
Una mañana que me acerqué hasta el lugar de trabajo de mi padre, me dijo que había estado escuchando unos ruidos por las hierbas pero que él no había podido acercarse para descubrir de que se trataba, así que decidida me dispuse a buscar la procedencia del ruido.
Después de unos minutos buscando por las malezas, me encontré a un pequeño gatito, asustadizo con una mirada inocente, completamente mojado y "muerto de miedo".
Reconozco que nunca he sabido apreciar completamente la figura del gato, tal vez el miedo y la desinformación han hecho que siempre me haya volcado más por los perros que por los felinos.
Pero esa mirada de aquel gatito me hizo estremecer, por lo que rápidamente cogí una caja de cartón, unas mantitas y algo de comer para ofrecerle.
Era muy conmovedor ver como en cada mirada que nos lanzaba, nos estaba agradeciendo todo lo que estábamos haciendo por él. Y el gato con nuestra atención iba mejorando, PERO... empezaron los problemas. Mis padres no querían recoger al gatito en casa, por miedo a que mi perra se sintiera rechazada o desplazada, y otro de los motivos fue por el miedo que mi madre tenía hacia los gatos desde que era pequeña.
Así que tuve obligatoriamente que dejar el gato en el lugar de trabajo de mi padre, y subir todas las tardes para visitarlo y darle cariños. Después de dos semanas estando así sube y baja, el cariño que sentía hacia el iba creciendo, y cada vez me costaba más despedirme cada tarde, por lo que me armé de valor y hable con mis padres seriamente. Pensaba que iba a tener que darles un discurso con un montón de razones por las que era bueno que nos quedaramos al gato, pero para mi sorpresa no hizo falta. Mi padre accedió a la primera y mi madre después de unos días con malas caras también accedió.
Los primeros días ya en mi casa, estaba aislado en una parte de la casa para que no se enfrentaran perro y gato, además de proporcionarle un poco de tranquilidad. Mi madre seguía con mucho miedo, no acababa de comprender muchas de las cosas que hacen los gatos, por la costumbre de los perros.
El caso es que ya no solo le ha aceptado mi madre, sino mi perrita también. Lo que al principio parecía un problema irresoluble con el día día todo se solucionó de una manera natural.
¿Qué quiero decir con esto?, que debemos dar siempre una oportunidad a aquello que en un principio negamos automáticamente, y sobre todo si hablamos de animales, no dudaría en decir que todos deberíamos dar esa oportunidad a cualquier animalito que nos encontremos. Si no queremos acogerlo en nuestra casa es comprensible, pero al menos cerciorarnos de que esa ser necesita nuestra ayuda y podemos dársela de otras maneras: Bajándole comida...etc.
Siento que se haya hecho larga la historia amigos. Aquí les dejo unas fotitos de "Gordi" los primeros días de haberle encontrado, y una foto en la actualidad. Espero que les guste y les sirva por si algún día tienen una situación parecida, se acuerden de mi experiencia. Claramente digo que MERECE LA PENA! =)
Un fuerte abrazo para todos.

